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Hola. Estás en la página web de Javier da Cruz. Es mi primera “creación”, así que espero que sepáis disculpar las pequeñas chapucillas. Me dedico al acuchillado y barnizado de superficies de madera y a los pavimentos de madera e imitaciones en general, así que de eso pretende tratar ésto. Mi lugar de trabajo es Valladolid y sus alrededores. Mi intención a la hora de crearla fue informar a la gente para que pudiese elegir con más criterio. Si sales de aquí con una idea algo más clara de lo que deseas me daré por satisfecho. Para cualquier duda puedes usar el foro, no hace falta registrarse para postear. |
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¿Un parquetista ecologista?: de todo ha de haber en la viña del Señor. Por favor, tratad de no colocar en vuestras casas maderas tropicales, usad maderas europeas de explotaciones controladas. Puede que vuestros hijos vivan en un planeta sin selvas, y no les conviene en absoluto. No lijéis vuestros pisos porque tengan poco brillo, eso se soluciona dando una mano de barniz. El número de lijados de un piso es función del espesor de la madera y de las lijas que se empleen en el desbaste de ésta. ¿Es ecológico un suelo de madera? Si la madera procede de una explotación controlada, pocas cosas son más ecológicas. En una explotación de este tipo se plantan árboles para compensar el corte de los ya aptos. De esta forma cada árbol tiene un periodo de vida en el que nos beneficia a todos, antes de terminar formando parte de nuestra casa. En contraposición a esto tenemos los casos de destrucción masiva de selvas en el Amazonas, África y otros lugares, seamos consecuentes y no utilicemos sus maderas hasta que exploten razonablemente sus recursos. La madera puede ser reparada, lijada y vuelta a barnizar, con lo que multiplicamos su duración frente a materiales artificiales, que terminarán formando parte de nuestros crecientes vertederos. También tenemos que considerar el proceso de producción: en un material artificial el proceso es altamente contaminante, la madera sólo necesita ser cortada, serrada, secada y posteriormente lijada y estos procesos no son tan agresivos para el medio ambiente, en términos de polución y residuos (se aprovecha todo). Actualmente poseemos barnices ecológicos que no dejan residuos en su hogar, ni dañan la salud de los suyos ni al medio ambiente. Polimerizan (endurecen) retirando CO2 de la atmósfera, precisamente ese gas que tanto nos sobra. Sus resultados de durabilidad son superiores a los barnices usuales y sus tiempos de secado se reducen a dos o tres horas. Las últimas tendencias en este campo apuntan hacia las maderas ecológicas como las de coco y bambú, aunque aún no están muy introducidas en nuestro país.
Dureza Brinell de las maderas para parquet más comunes.
La madera es un material natural y anisotrópico; esto último quiere decir que experimenta de diferente forma los esfuerzos a la que la sometemos, en función de la dirección en que se aplican ( no es lo mismo, y no queda igual una tabla lijada a favor de veta que a contraveta). En el interior de un tronco de árbol cabe destacar dos partes muy diferenciadas: La albura es la parte más exterior del tronco, una vez descortezado, y se caracteriza por ser de un tono más claro (en algunas especies, no) y sobre todo por ser mas blanda y porosa que la siguiente parte: El duramen, mucho más compacta y dura. Evidentemente es preferible elegir maderas del interior del árbol, aunque eso no quiere decir que la madera de albura sea mala. Como ejemplo diré que la albura de un eucalipto es roja intensa y de muy baja calidad y sin embargo su duramen es duro y con un hermoso tono rosado-marfil. En un roble su duramen es más oscuro que su albura (éste si cumple la norma general) y aunque la parte exterior es más blanda, no lo es en demasía. Cada especie de madera tiene unas características determinadas que la diferencian de otras especies, hablo del color, dureza y la compacidad. De todas formas una madera puede diferir en alguna característica con respecto a otra de su misma especie dentro de unos márgenes; quiero decir que en un bosque, la madera de un árbol no tiene que ser igual al de al lado pues sus condiciones de crecimiento no son siempre las mismas. Esto da lugar a que tengamos diferentes tipos de maderas, según la selección que efectuó el fabricante. Desde los materiales más desigualados (rústicos, nature; la denominación varía ...) a los más igualados, tenéis donde elegir, pero tened en cuenta más que otra cosa vuestros gustos estéticos y el entorno en el que lo colocaréis. Como norma general aconsejaría maderas claras, en las que no se ve tanto el polvo como en las oscuras, y de duramen, ya que sobre una madera dura los arañazos y los golpes serán lógicamente menos profundos que sobre una madera blanda (pino, eucalipto rojo, olivo). En exteriores es mejor colocar maderas tropicales como tekas, irokos... Éstas resisten mejor la humedad, las pudriciones por hongos y repelen a multitud de infestaciones. Si la madera es igualada, será más sencillo que vuestro profesional os lo deje bien acabado, sobre todo si es un poco manazas, cosa que desgraciadamente sucede con frecuencia. Una lija sobre una superficie de tablas de características físicas desiguales desgasta más a las más blandas, obteniéndose un desagradable efecto de “olas”. Para mitigar esto, un buen profesional ha de saber en que direcciones y sentidos ha de pasar las diferentes lijas, según la colocación de la madera. Ésto se hace especialmente complicado en sitios angostos o sin posibilidad de lijar a favor de la veta, como los pasillos. De todas formas en mi opinión , un suelo demasiado igualado es bastante soso a la vista, recuerda a un material artificial; es únicamente una valoración personal, para gustos los colores...
Un buen barniz será aquel que conserve nuestra madera sin variaciones de color, transparencia o de sus condiciones físicas (escamados, agrietamientos...) Lo que tenemos que buscar es el barniz con mejor filtro solar, resistente al agua, a los productos químicos y al desgaste. Un error frecuente es pedir “el barniz más duro”, el barniz más duro del mercado español es el más desaconsejable, pues amarillea enseguida, su filtro solar es despreciable y su protección frente a humedades y productos químicos totalmente insuficiente. Un material duro es frágil, un impacto fuerte puede cascarlo, facilitado por que el material de soporte, la madera, por dura que sea siempre sufrirá un aplastamiento. Un material duro no es elástico, un cambio de dimensión acentuado en nuestra madera puede agrietarlo. Se puede endurecer artificialmente el barniz con adicciones de epoxis o áridos finos, pero la mezcla de éstos materiales en poliuretanos altera su aspecto estético, existe un acusado cambio de tono y las reacciones químicas adversas son frecuentes. En el mercado español tenemos principalmente tres tipos: urea-formaldehido, poliuretanos (de uno o dos componentes) y poliuretanos al agua (de base acuosa). Es posible combinar manos (capas de barniz) de diferentes tipos, siempre que estos sean compatibles. De esta forma aprovechamos el principio de que cualquier radiación (en nuestro caso la luz del sol) pierde parte de su energía al pasar de un medio a otro con diferente composición. Obtenemos así una protección extra frente a la luz del sol a la vez que combinamos propiedades que nos interesan (dureza más resistencia a la humedad, por ejemplo). Desaconsejo totalmente el uso como acabado del barniz de urea, no es lo suficientemente compacto (tiene poros) con lo que cualquier presencia de humedad le afectan sobremanera (típicas manchas blanquecinas).
Manchas blancas de un acabado en urea, a veces no hace falta ni que haya una humedad excesiva para que se ponga así de mal; a su derecha la misma madera barnizada con poliuretano al agua ¿Cuántas manos (capas de barniz) es aconsejable dar a la madera? Depende del barniz a aplicar: tres para ureas y poliuretanos tradicionales y un mínimo de cuatro para los barnices al agua. Si damos más manos conseguiremos que nuestro suelo parezca un plástico, pues a más manos, más pérdida de transparencia (poco aconsejable). Los suelos no quedan mejor protegidos por llevar más manos ya que la única capa importante a éstos efectos es la última (el acabado), que es la que sufrirá el desgaste de uso y la que confiere su brillo característico al suelo. Los barnices de urea sólo están disponibles en brillo (equivale a un semibrillo de poliuretano), mientras que en poliuretanos encontramos los siguientes (en orden decreciente): brillo, semibrillo, satinado, semimate y finalmente el mate. Los barnices al agua los tenemos en mate, semibrillo y brillo (equivale a un satinado en poliuretano). En cuanto a su aspecto podemos decir que los poliuretanos y ureas oscurecen la madera, mientras que los poliuretanos al agua mantienen su color natural. Fotos de pisos terminados Por su toxicidad : El urea y el poliuretano son muy tóxicos, cancerígenos y mutágenos, sus disolventes se infiltran en sus paredes y techos al secar, y tarda en desaparecer un tiempo. Ambos son además inflamables. El poliuretano al agua no es tóxico, no deja residuos en su hogar, pues el contenido en disolventes es bastante bajo. Por cierto, no os dejéis timar, el barniz de poliuretano es 3 o 4 veces más caro que el urea, luego un piso en urea a 11€/m2 es una burrada más caro que un piso a 12€/m2 en poliuretano y el ahorro lo vais a lamentar pronto. El barniz de urea tiene un olor indescriptible, produce picor y escozor de ojos, mientras que el poliuretano huele a pegamento de contacto. El barniz al agua tiene un desagradable olor, pero muy tenue. En cuanto a su secado, un urea puede ser pisado en 12-24 horas, depende de la temperatura, pero hemos de esperar una semana o más para poder posar los muebles sin que se hundan. En un poliuretano pisamos en 12-24 horas y esperamos un mínimo de dos días para colocar los muebles. Para un poliuretano al agua los tiempos serían 2-3 horas para pisar y 2 días para posar muebles. Me refiero a la última mano, las primeras secan mucho más rápido. "Mi barniz ha quedado completamente cubierto de granitos, ¿no han pasado el aspirador?": La madera es un material poroso, tiene agujeritos en los que hay aire. Si la temperatura del aire de esos poros aumenta, se dilata y tiende a salir al exterior. Para que pueda salir también influye la presión atmosférica y la humedad del ambiente. Si dicho proceso ocurre cuando acabamos de dar una mano de barniz, aun líquida, comienzan a aflorar multitud de pompas (en realidad son eso), que dependiendo de la viscosidad del barniz y la temperatura, se romperán o no. Si no se rompen, al secar quedan formando esos antiestéticos pinchos. También puede ocurrir ésto si la madera tiene humedad, pues el agua se aloja en los poros. Es normal que en zonas expuestas a un secado rápido o un calor intenso queden más granos, como en los halls (presencia de corrientes de aire bajo la puerta) o frente a ventanas (calor del sol intenso). Los barnices más sensibles a este fenómeno son los poliuretanos tradicionales (muchos "profesionales" se niegan a darlos por ello) y los menos propensos son los poliuretanos al agua. Hay parquets que han sufrido el ataque químico de sus dueños en el afán de reparar lo irreparable: vinagres, ceras, polite, productos agresivos...Estos suelos deberían de ser barnizados sólo con barniz al agua, pues es el más estable químicamente. Si queréis el mejor barniz para vuestro suelo la elección es clara: POLIURETANO AL AGUA. Es el más transparente, el más rápido en secar, el menos tóxico, el que más íntimamente se une a la madera (un golpe hunde el barniz, pero no lo casca, sigue protegida), el que menos penetra en el interior de la madera (más lijados posibles en su parquet), el más estable químicamente (siempre queda bien, sin granitos) y el más seguro (riesgo nulo de explosión en su manipulación). También he de decir que es más caro pero sólo en apariencia, a la larga es más rentable que los otros por su mejor envejecimiento y por la posibilidad de realizar más lijados por su escasa penetración en la madera. Mediante los nuevos productos son aplicables en casi todas las maderas. Tanto es así que pronto no daremos opción a barnizar con otra cosa, como está ocurriendo en todo el mundo. Un caso aparte sería la protección de maderas en exteriores; para estos casos recomendaría únicamente los aceites. Protegen frente a la humedad muy bien y permiten un mantenimiento que evita que tengan que ser lijadas repetidamente. La desventaja de éstos es su escasa protección mecánica (rayados e impactos) y la contaminación de la madera que produce a causa de los disolventes que contiene; Tanto es así que imposibilita el uso de poliuretanos de cualquier tipo en posteriores lijados. Cabe destacar también la aparición en el mercado de barnices con filtro avanzado contra los rayos ultravioleta. Son carísimos, pero pueden compensar a cierto tipo de clientes, personas que desean tener su obra barnizada inmediatamente y que precisan frecuentes reparaciones parciales (parches), tales como negocios de hostelería. Tienen un aspecto estético muy parecido al de un aceite, sin sus inconvenientes.
Los arañazos pueden ser reparados mediante una mano de barniz o mediante productos específicos de cada marca (es importante saber el tipo de acabado que poseemos). Ésto es así si los rayones no son profundos; si llegan hasta la madera, la única solución será acuchillar. La madera no está protegida en las zonas afectadas, si no se repara es muy probable que tengáis que cambiar las tablas pues se ennegrecen poco a poco. Enchuletado sobre kerouing
Las hiendas de la madera tienen como causa general la variación de la cantidad de humedad de esta. La madera tiene que estar al rededor de un 8% de humedad y nunca ha de barnizarse por encima de ella. La humedad en la madera puede ser causa de un mal secado de esta en origen ó porque se colocó bajo un ambiente de humedad excesivo ó comúnmente por pegar sobre soleras con demasiada humedad. Un caso a parte sería la retracción por pérdida de humedad que sufren las tarimas, mayor cuanto más ancha sea la tabla, e imposible de evitar en los primeros años tras su colocación. Si una zona de su parquet que no ha variado de aspecto en años, comienza a hincharse, puede estar seguro de que tiene una fuga de agua. Actualmente un parquetista que acuda a arreglar una fuga sin un aparato para medir la humedad (higrómetro) es cuando menos sospechoso. Hechos estos preámbulos, decir que las hiendas se tienen que cubrir con emplastes, preferiblemente sintéticos (no son tóxicos y son más duraderos), pero sabiendo que las rajas nunca pueden superar el mm. de espesor, o como mucho 1,5mm. pues el emplaste en dichas hiendas corre el peligro de salirse con el tiempo. En caso de hiendas muy anchas, como las de las tarimas, es preferible fabricar largas chuletas de madera e hincarlas encoladas en las hiendas, trabajo costoso y especialmente caro.
Actualmente el mejor adhesivo que se usa es la cola de poliuretano, nada tiene comparación con sus propiedades, aunque es más cara. También pueden usarse colas blancas, pero siempre con la menor cantidad de agua (más sólidos), por razones obvias. Recientemente han aparecido nuevas colas de xilanos con propiedades parecidas al poliuretano y con el añadido de que retiran cierta humedad de la solera, lo cual las hace muy interesantes en ciertos casos. En principio cualquier solera BIEN NIVELADA Y COMPACTA (gres, cerámica, hormigón...) será apta para pegar nuestra madera. Si no estuviese a nivel, procederemos a rellenar con pastas niveladoras rápidas, para evitar la presencia de humedad de la masa fraguada cuanto antes. En pisos mal nivelados, es mejor colocar formatos pequeños de tabla, como “las damas”; colocar un formato grande supondría tener que lijar mucha madera para dejarlo plano, con la consiguiente disminución del número de lijados posibles. Tenéis diferentes formas de colocar la madera, de las cuales he puesto unos ejemplos en el siguiente Esquema de colocaciones
Los Acuchilladores 1.875 Gustave Caillebotte
¿Cuando hacemos el parquet, antes, o después de la pintura, cocina, etc.? Lo normal y lo que menos problemas da es que seamos la última actividad, aunque operaciones como pegar la madera, pueden hacerse antes de pintar, para así dejar que seque bien la cola, y no perder tiempo en la obra total. “Pues el pintor me dijo que mejor antes” -Nosotros no tenemos que tocar las paredes para nada; El si que tendrá que apoyar sus cosas en nuestro trabajo, y derramará gotas de pintura si no lo tapa perfectamente, cosa que poquitos hacen. ¿Qué hacemos con los muebles?; Depende del tamaño de vuestra casa y de la forma y número de estos. Lo ideal sería poder hacer todo el piso a la vez, repartiendo los muebles entre cocinas y baños. De esta forma se hace en 4 o 5 días, dejando otros dos para poder posar los muebles sobre el suelo sin que las patas lo marquen, el total será una semana. Si no podemos proceder de la anterior forma, se hace el piso de dos veces, procurando que los empalmes entre una parte y la otra sean los menos posibles (no es recomendable hacer el pasillo a parte pues tendríamos una cicatriz en cada puerta). Otra solución es dejar los armarios y librerías en su sitio, lijando hasta su borde. El problema de esto es que queda sin hacer la parte bajo ellos y que se pegan al suelo (en cierto grado; se pueden despegar basculandolos hacia los lados). Es por tanto una solución válida si no pensamos cambiar o mover nuestros muebles nunca. Si los muebles tienen patas o pensamos cambiarlos en el futuro, ésto no nos sirve y habrá que desplazar el mueble para hacer el parche bajo el. Se lija y barniza, se coloca y ya podemos continuar. Este tipo de cortes solo son posibles cerca de paredes, nunca en mitad de la estancia. Ni que decir tiene que la solución mejor es la primera, pues se tarda la mitad y no tenemos cicatrices, más o menos visibles según la pericia de vuestro acuchillador. No arrastréis nada sobre un piso terminado, lo rayareis incluso sobre mantas. Dejad las cosas en su lugar llevándolas en vilo. Es buena idea que aprovechéis para poner o cambiar los adhesivos de felpa bajo las patas de vuestros muebles. Esperad un mes para poner las alfombras, el barniz aun está endureciendo y necesita “respirar”.
Me he decidido a hacer éste apartado pues me escriben muchos mails de toda España contándome barbaridades de sus "profesionales". Un perito al que conozco suele decir que el 50% de la gente que se dedica a las obras en España no son profesionales en su oficio, en el caso del parquet creo que es demasiado optimista. Me apena aconsejar a alguien un barniz de calidad para que luego vaya un fulano y se lo acristiane. La mejor forma de contratar a un buen profesional es mediante el consejo de vuestros familiares o amigos pero en ocasiones os veis obligados a elegir siguiendo sólo vuestro propio criterio. En éstos casos lo mejor es pedir varios presupuestos, pero intentando que os especifiquen exactamente cuáles son los trabajos y los materiales que van a emplear (incluidas las marcas de los productos). De esta forma podréis comparar mejor las ofertas que poseéis, pues lo que buscamos es la mejor calidad al mejor precio, no el precio más barato. Si por ejemplo pedimos 5 presupuestos lo normal es eliminar sin mirarlos 1 o 2 de los más bajos y tomar el mejor de los otros tres. Ésto se hace así para eliminar las "bajas temerarias", presupuestos que en construcción suelen ser considerados de chapuceros. En el caso concreto del parquet, cuanto mejor es el barniz a aplicar, más caro es este, y más trabajo acarrea el lijarlo, pues hay que ser más preciso. Un barniz de poliuretano es 4 veces más caro que un urea, y un poliuretano al agua 14 veces más caro. Un piso de urea se puede barnizar pasando sólo dos o tres lijas, uno en poliuretano con tres o cuatro, y en uno al agua cuatro o cinco. Como comprenderéis es primordial que nos aclaren lo que nos van a dar. Un piso en urea debería costar 10-12€/m2, uno en poliuretano 13-15€/m2 y un poliuretano al agua entre 16-18€/m2 Os preguntareis por qué el barniz más usado como acabado en España es el urea si sólo es cuestión de pasar alguna lija más fina y cobrar la diferencia al cliente. Primero porque el urea es más barato y exige menos trabajo, pueden poner un precio más competitivo. A demás casi siempre queda bien, sin granitos y aparenta ser resistente a las balas por el cuerpo que deja (aparenta...). El poliuretano normal es muy inestable, haciendo perfectamente tu trabajo puede quedar plagado de granitos; esa es la razón de que muchos no lo den o que te lo cobren pero en realidad te den urea (estafa ampliamente extendida). Para dar un barniz al agua hay que ser un profesional muy cualificado, lamento decir que poquísimos profesionales están realmente preparados para darlos, a veces es mejor elegir un poliuretano normal si no podemos asegurar la profesionalidad de la persona contratada. Cuando pedimos información a un parquetista sobre el lijado de nuestro piso debería ser él, el primero en decirnos que tipo exacto de barniz usa, si no lo hace es porque trabaja con ureas. No nos sirve eso de "Si, doy un barniz muy bueno y muy duro"... Si le obligáis a trabajar con otro tipo de barniz, probablemente os la arme, pues para dar un barniz de calidad no vale cualquiera. Un ejemplo extremo sería el poliuretano al agua. Si no dejas el piso absolutamente "niquelado" en su lijado, queda horroroso, ya que es tan transparente que deja ver todas las imperfecciones y fallos del lijador. Repito, si de primeras no os ofertan un barniz al agua, no sigáis pidiendo información, pues nadie oferta lo que no le suele quedar bien. Desconfiad de los presupuestos que no incluyan trabajos tales como el pegado de tablas sueltas cuando es obvio que las hay , si no lo ha incluido es porque no te lo va a hacer o porque empleará una cola blanca de bajo precio, cuando lo normal es que empleara una cola de secado rápido (10 veces más cara). A un buen profesional casi siempre le sobra el trabajo y generalmente no te mueve los muebles, las prisas o decantarse por la comodidad pueden llevar a contratar al que asegura que nos los mueve o lo hace enseguida, cuando lo importante no es eso. Hay oficios en los que los "artistas" escasean bastante, dos claros ejemplos son la albañilería y el parquet. Poned mucho cuidado en la elección de los profesionales.
Una de mitos a desterrar: los parquets NO SE FRIEGAN CON FREGONA, MENOS AÚN CON EL CHORRITO DE VINAGRE, ¡QUE NO! NO SE DA CERA SOBRE EL PARQUET, con mayor motivo si el barniz está muy gastado, CONTAMINAREIS LA MADERA y ésto puede crear graves problemas en posteriores barnizados, aún lijando. NO USEIS LIMPIADORES MARAVILLOSOS DE LA TELE, PRODUCTOS AGRESIVOS O DE PH INADECUADO (ÁCIDOS O CORROSIVOS). Usad productos con ph neutro y avalados por el Instituto de la Madera. Antes de barnizar es aconsejable que no uséis ningún producto químico, como siliconas, disolventes o limpia cristales, y tampoco mientras os lo hacen (contaminaciones, aparición de cráteres). Debéis de mantener la humedad y la temperatura de vuestros pisos constantes para evitar que el parquet resulte dañado (la pérdida de adherencia de la cola al suelo o la aparición de hiendas). La temperatura ha de estar en torno a 21±3ºC y la humedad en 50±10%. Largos periodos sin calefacción, aparatos de aire acondicionado, presencia de humedades estructurales, etc... afectan a vuestra madera. Pueden emplearse aparatos humidificadores para subsanar estos problemas. Nuestra madera necesita las mismas condiciones ambientales que nosotros para “conservar su salud”. Un mantenimiento adecuado sería barrerlo o aspirarlo (con el cepillo en buenas condiciones), y si se quiere eliminar el polvo pasar una mopa ligeramente humedecida en agua. Si necesitamos una limpieza más profunda, se frota con un paño empapado en agua con jabón neutro y se seca con otro inmediatamente después. Los barnices al agua poseen limpiadores y reparadores de pequeños arañazos específicos. De todas formas pueden limpiarse también como los otros. Los laminados se limpian como nos plazca, pero sin dejar mucha agua sobre ellos. Los aceites necesitan mantenimiento anual consistente en la aplicación de aceite de mantenimiento mediante pulidora orbital, a manos de vuestro profesional. Para cocinas y baños (cuartos húmedos), deberíamos emplear laminados hidrófugos, un laminado normal no soporta esas humedades. |
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